Un poema de José Landa*
Hay los anocheceres que duelen como agujas que lanza el infortunio. Hay también madrugadas que parecen no llegar a su fin, en este bosque frío
Hay los anocheceres que duelen como agujas que lanza el infortunio. Hay también madrugadas que parecen no llegar a su fin, en este bosque frío
De su visita a San Andrés Tuxtla, Veracruz, trata esta bitácora de viaje de Rolando García De la Cruz, quien aprovecha para llevar a sus lectores
Los cuatro poemas leídos para esta entrada por Isidoro Villator reflejan, casi de modo inevitable, algunas de las preocupaciones que muestran sus libros de poesía hasta ahora publicados...