
El presente texto es el primero de una colección de anécdotas escolares que bajo el título de La fila de los burros escribió Ana Luisa Bustos Ramón, educadora mexicana radicada en Francia. De ese conjunto de narraciones breves la autora señala: “La fila de los burros es un ejercicio de memoria afectiva. En este mi medio siglo terrenal, he hecho una pausa para recuperar historias, anécdotas, y vivencias de mi vida escolar cotidiana. Sin ninguna pretensión académica, esta narrativa buscar invitarlos al placer de la anécdota, de lo lúdico, de lo inocentemente estético, lo ético, o tal vez patético. Los recuerdos de la escuela multigrado, las historias con mis amigos, y mi experiencia en la función pública constituyen mi mimeógrafo del pasado. La escuela y los escenarios educativos son la narrativa donde suceden milagros, se gestan infiernos y se practican actos de magia.” Bienvenidos a esta primera entrega.
Día jueves. Cita habitual en la Secretaría de Educación de Tabasco, México, con los supervisores, jefes de sector, directores y académicos, para conocer el proyecto del Fideicomiso de Ahorro de Energía (FIDE).
Después de presenciar un video en el que los protagonistas no se pueden definir como “ni persona ni animal ni cosa”, me preguntaba: “¿Gustará a los niños este recurso de una burda ciencia ficción?”. A decir verdad, desconfío de mi propia percepción ante una Tatiana que —desde mi pensar— no puede ser “la reina de los niños”. Ese título sólo podría ser para Mafafa, “mi fotógrafa profesional”. Pero Odisea Burbujas también tiene un ridículo Mimoso Ratón...

COMPARTE EN TUS REDES
Acerca del autor
-
Mexicana radicada en Francia. Doctora en Educación Ambiental, Maestra y Licenciada en Ciencias de la Educación. Autora de diversos artículos, capítulos de libros y materiales educativos. Apasionada de la escritura, la pintura y la investigación educativa. Actualmente trabaja para el Ministère de l’Éducation nationale, de l’Enseignement supérieur et de la Recherche, en
Francia.